Aproximación a la paleo-dieta para deportistas

Llevo más de 1 año y medio con una dieta paleolítica o una paleo-dieta adaptada para deportistas y estoy muy satisfecho por sus resultados. Debo aclarar que no soy muy estricto respecto a la aplicación de los criterios de la misma, pero si suelo cumplir la mayoría de las premisas, dejando los “excesos” o caprichos para el fin de semana.

No me encontré con esta dieta por casualidad, ni quise experimentar porque si. Sufría problemas de estómago durante competiciones deportivas. También, de esto fui consciente después de empezar, mis digestiones, con mucha frecuencia, eran pesadas y sufría en multitud de ocasiones dolores de estómago después de comer, gases,….. Un circo!

Motivado tan solo por los problemas en competición empecé a indagar seriamente sobre el tema, harto de atender a los consejos (siempre bien intencionados, pero nunca efectivos) de amigos y conocidos, y no encontrar una solución a mis problemas. Leí sobre diversas dietas y di con la paleodieta para deportistas. Coincidió con una visita al doctor Villegas propuesta por Alfonso, mi entrenador, que también se había percatado que la cosa era algo más seria que una simple indigestión en carrera, nervios o cualquier otra historia. Estaba tirando por tierra temporadas de entrenamiento y eso estaba minando nuestra moral.

El doctor Villegas no vino más que a confirmar lo que estaba en ese momento estudiando, de modo que me decidí a seguir los criterios de esta dieta.

En resumen lo que viene a decir es que la alimentación a la que estamos “sometidos” por la situación actual es muy diferente a la de nuestros padres, abuelos….. a la de nuestros antecesores en definitiva. Lo que se pretende explicar con esto es que la evolución de ser humano es mucho más lenta, que nuestro organismo requiere de una adaptación y que esta adaptación no se produce en un siglo, las adaptaciones de las especies son “algo” más lentas, miles de años. El cultivo de los cereales no es algo que haya estado presente desde el principio de los tiempos, menos aún todos los productos azucarados que podemos encontrar en cualquier parte y que parecen indispensables, pero nunca estuvieron ahí. Más o menos desde el 1500 d.C. tenemos cultivos de cereales en Occidente. ¿Pensamos que, tan solo 500 años el ser humano, nuestro organismo ha evolucionado tanto? Parece ser que no, de hecho este puede ser el motivo de las intolerancias alimenticias al arroz, trigo, maíz…. que muchos sufren sin saberlo.

Los cereales son ricos en hidratos de carbono, energía, nada más, sino ¿a qué santo enriquecen los cereales con vitaminas y minerales? Tampoco son ricos en fibra, por mucho que nos vendan la moto de “integral”. Podemos obtener más fibra en frutas y verduras. Los cereales integrales tiene más fibra que los que no lo son, pero no más que algunas frutas y verduras, que quede claro. Si ocurre esto con la fibra nohace falta hablar de la escaaportación de los cereales en vitaminasun minerales.

Por otra parte, incide en el consumo descontrolado de los azúcares. Todo, casi todo, tiene azucares o se le añade azúcar, pero ¿para qué? ¿pensamos ir corriendo a comprar el periódico? ¿vamos a hacer sentadillas en la oficina? De nuevo energía, solo energía, además de alto “octanaje”.

Precisamente ahora que casi todos los trabajos son sedentarios, que vamos en coche, moto, metro, bus…. a cualquier parte estamos consumiendo más energía que nunca. Pensemos que hace más de 500 años, antes de que el arroz desembarcara en occidente, las comidas no tenían apenas hidratos de carbono procedentes de los cereales y tampoco tenían azúcares en exceso, sin embargo todos los trabajos, la inmensa mayoría eran físicos, y no pasaba nada, tenían energía suficiente para trabajar de sol a sol.

Algunos ahora hablaran de la esperanza de vida, de como esta ha ido incrementando se hasta la actualidad. Bien, la medicina ha avanzado muchísimo, la mayoría de enfermedades están controladas. Antes no había la cantidad de obesos, ni diabéticos, ni muertes por paros cardiacos….. Si echamos un vistazo a las tribus que aun habitan en centro america y otros lugaresla el globo, podremos ver que en esos pequeños grupos poblacionales gozan de una excelente salud y forma física.

Sí es verdad que los deportistas tenemos demandas de energia puntuales que debemos satisfacer, pero estas demandas, como ya he dicho, son puntuales, de modo que lo único que hay que hacer es tener en cuenta cuando vamos a hacer ejercicio y controlar adaptar la alimentación antes, durante y después. Los alimentos que tomemos entonces si deben atender a nuestras exigencia y alta demanda energética, de modo que si deberemos ingerir, ordenadamente, alimentos de alto contenido energético.

No he dicho nada aún de las proteínas aun, solo hay que saber que son fundamentales. Me gusta poner este ejemplo. Si a un coche le echas gasolina seguro que funciona, pero funcionara mientras que las ruedas, frenos, aceite, liquido refrigeraliquido frena de ventilador….. Todo el resto de líquidos y piezas del motor, trenes de rodaje… Todo este en perfecto estado. Esto pasa con nuestro cuerpo. Si sólo le echamos energía, si sólo le echamos azúcares y cereales (arroz, pasta, pan…. ) como sé que muchos deportistas hacen ¿Pensamos que vamos a funcionar bien? ¿Será nuestro rendimiento óptimo? Creo que la respuesta esta clara.

Básicamente:

– Nulo o muy bajo consumo de cereales

– Bajo consumo de azúcar, tan solo el que encontremos en frutas y verduras

– Controlar el aporte de proteínas en todas y cada una de las 3 principales comida

– Bajo o nulo consumo de lácteos y derivados, sobre todo si no son con lactosa

A estos 4 puntos habrá que añadir ciertos matices para los deportistas que iré concretando en entradas posteriores.

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