Triatlon de Hellin. Cerramos el chiringuito hasta Roth

Cualquiera que vea la dureza del circuito en bici puede pensar que estoy de cachondeos, pero no, tenía muchas ganas de disputar este Tri.

Se trata de una de las pocas pruebas que, pese a sus escasas ediciones, se mantiene fiel a sus orígenes y a su espíritu, compartido con el Triatlon de Agramon. El trato de los organizadores, el pequeño pantano, la ausencia de masificaciones tanto en el evento, como en las zonas, poblaciones y carreteras por las que discurre, el perfil ciclista siempre cambiante, los paisajes,…. Todo esto hace del Triatlon de Hellin una prueba muy especial.

Todos pensábamos que pasaríamos mucho calor, que este seria determinante. Los días previos así lo indicaban. El sábado llegamos a comer a Hellin, a casa de unos grandes amigos, Oscar y “Mari”,  y hacia mucho calor. Unas cervezas, una buena comida, una animada conversación, una diminuta siesta y la tarde estaba echada. Llega Moi, charlamos. Llevamos las bicis, tarde, a control de material, algunas palabras con buenos amigos y admirados triatletas como David Navarro, Manuel Ortega, Kike, Codi,….. Y de vuelta a “casa”.

Al piso empezaron a llegar mas amigos, Mateo, el “Inmortal”, Marta y Patri, “las hermanisimas” que acababan de competir en Canet y conseguian subir al Komando-226ERS de división en liga de clubs. Por momentos, el piso, se convertia en el camarote de los hermanos Mars!

Si la comida estuvo bien, salmón al horno, la cena no se quedo atrás. Cenamos pollo al horno, ensalada para acompañar, todo regado con una buena botella de tinto (entre Mari y yo) y fruta. Entre risas y “chismes”, nos íbamos a dormir pasadas las 12 para levantarnos a las 5 de la madrugada!

Suena el despertador, calor, los ojos pegados, la camiseta sudadita, aseo y a desayunar (lo de siempre, tortilla, 2 tostaditas, 2 lonchas de pavo, 1 naranja, 1 café con leche y mis semillas). Como de costumbre vamos con la hora pegada al culo. Llegamos tarde a dejar las zapas, llegamos tarde al pantano, y tarde me coloco el neopreno, pero a tiempo.

Ya en el agua veo a Mateo a mi lado. De repente dan la salida y cometo el primer error, me pongo a pies de Mateo. Duro “cero coma” y a los 100 metro me tengo que para a tomar aire. Sigo nadando y me sigo ahogando. Vuelvo a parar, me tiro el cuello del neopreno, sigo nadando a braza y la gente se me va. Pienso en parar, nado de espalda, vuelvo a braza, me detengo de nuevo y….. Sigo aunque pienso que he perdido una minutada. Cojo ritmo y poco a poco voy alcanzando a otros triatletas. Tengo grupos delante, los voy alcanzando y pasando hasta que ya no veo grupos delante, solo algunos nadadores sueltos. Salgo del agua junto a Ximo Rubert, no lo he hecho tan mal. Décimo.

Hago una rápida transición, raro en mi y me subo al avión que llevo este año por bici, la Argon18-E118. Ya en el km 4 voy quinto y salimos a una buena carretera con algo de viento en contra. La bici se convertiría en un calvario mental. Pensaba dar caza a mi querido y “enviado” Mateo Pesquer entre el km 20-30, pero ya había pasado esos puntos kilométricos y ni rastro. Rubén Galvañ me pasaba como un reactor en el primer puerto. Pensaba que algo iba mal. Me pasa como un reactor y o pillo a Mateo.

La estaré cagando? Me habrá sentado mal el tinto de la cena con lo rico que estaba? Alcanzo a Mateo en el Km 65 y se que no podré  bajarme de la bici con la renta suficiente como para que no me pase a pie, pero aprieto todo lo que puedo y vuelo con un perfil en ligera bajada y algo de viento a favor. No estoy vacío, parece que los 2 bidones de 226ERS-Energy de 800 más los 5 geles tb de 226ERS han hecho su trabajo y aún ando lleno, pero hecho de menos el 54 que finalmente no pude montar.

Llego a la transición. Rubén esta corriendo otra carrera y se que Mateo viene cerca. Intento coger un buen ritmo y lo consigo, pero el de Mateo es mejor y, en la segunda vuelta, me pilla. Se me va escapando Mateo, pero Enrique que viene cuarto, no me recorta. Voy tomando un gel por vuelta, también 1 cápsula de sales de 226ERS ya que las piernas hacen amago de acalambrarse. Estos amagos desaparecerían rápidamente. Veo que puedo mantener mi posición y eso es lo que hago. Mi “precioso bombón relleno” me espera en meta. La cruzo en tercera posición, a poco mas de 1′ de Mateo.Otra vez un triatleta del, recién creado, Trialcoy en un podium absoluto, y de nuevo reunidos en una mesa, con buena comida de la organización, una animada conversación y la mejor compañía posible.
Yo, supongo que como algunos de los que leáis estas lineas, estoy, en cierto modo, sorprendido con mi rendimiento. En entradas posteriores intentaré explicar a que se debe esta mejoría de forma resumida. A ver si doy con la clave.De momento los deberes están hechos y los “exámenes parciales” pasados con una nota aceptable.

Me queda el examen final, Roth, donde quiero sacar sobresaliente (la matricula se la dejaremos a otros). Se que puedo recuperar en la Challenge Cpto. de España, pero si me puedo ahorrar ese trago, mejor

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