IRONMAN de Hawaii 2011, un sueño hecho realidad (recuperada)

He recuperado algunas entradas de mi viejo blog con el fin de no olvidarlas. Esta es la crónica del IM de Hawaii. Se hizo para una publicación deportiva, pero no se si llegó a publicarse o no. Cosas que pasan.

Al comenzar la temporada 2011, allá por el mes de abril todo pintaba bien, mi 14ª posición en Arenales 113 distancia ½ Ironman y la 7ª posición en el Ecotrimad, prueba puntuable para el Campeonato de España LD, auguraban lo mejor. Pero ya estuve preparado años anteriores y no había logrado alcanzar mi sueño.

No es fácil lograr un objetivo como este, no sólo por las horas de entrenamiento y, como consecuencia, los sacrificios que esto exige, sino porque, para los que no nos dedicamos profesionalmente al deporte, además se tienen que “alinear los astros”. Te juegas el objetivo de la temporada en una sola prueba y en un Ironman te puede pasar de todo. Durante los entrenamientos nunca llegas a reproducir las condiciones de carrera lo que implica el tener que prever todo lo que te puede ocurrir, como te puedes encontrar y,  en consecuencia, plantear soluciones que nunca has puesto en práctica. Todo un riesgo necesario.

Después de varios años persiguiendo un sueño, mis 9h32´ en el Ironman de Niza que me otorgaba la posición 26 de la general absoluta entre más de 2500 participantes, consiguiendo así la deseada plaza para el Campeonato del Mundo de Ironman en Kona, con el 6º mejor tiempo de mi grupo de edad.

La preparación física para Kona es dura y tediosa, pero al tiempo ilusionante. La temporada se prolonga y las largas sesiones de entrenamiento durante los meses más calurosos parece que nunca van a cesar, pero todo llega.

El viaje a Kona es muy largo, varias escalas y más de 20 horas de viaje. Además, la diferencia horaria con España es de 12 horas, condición que hace necesario viajar con varios días de antelación a la prueba para evitar las nefastas consecuencias del jet lag ya que puede dejarte KO varios días. Por suerte esto lo tuvimos en cuenta y volamos con una semana de antelación. Salimos el domingo a las 7am antes del IM y llegamos el mismo domingo a las 20pm hora local, y rápidamente a dormir.

El sol sale en Kona muy temprano y es fácil que a las 6am estés con los ojos como platos. En cuanto te asomas por la ventana pasa gente corriendo, en bicicleta, grupos de triatletas que ya vuelven de nadar, es triatlón en estado puro. Todo esto ya lo sabía, pero no pensaba que estuviera tan patente.

Estábamos alojados en unos apartamentos en Ali Drive, a 5´caminando del Pier, centro neurálgico del IM. Los días previos a la prueba, habilitan carpas guardarropa para dejar tus pertenencias y poder entrenar. Las boyas de referencia para el sector de natación ya están perfectamente colocadas, y los triatletas desde las 7 de la mañana no paran de entrar en el agua a realizar sus entrenamientos. Hasta al día antes de la prueba, una conocida marca de café local, ubica un velero desde el que ofrecen café y galletas a los nadadores, toda una excentricidad genial que no dudamos en disfrutar. Esto solo puede ocurrir aquí.

Avanzando por Ali Drive en sentido contrario te sitúas en la primera parte del recorrido de la maratón del IM. Algunos días trotamos por esa parte de Ali Drive. Cada 2 kms colocan carpas las propias marcas y dan, a todo el que pasa corriendo, bebidas frías, geles energéticos, barritas energéticas,…. Todo este esfuerzo se agradece, el calor es sofocante y la humedad altísima, se hace muy duro rodar más de 30min sin beber.

Como ya he comentado, las mejores marcas deportivas prendas deportivas invitan a los triatletas a testear sus trajes de natación, los famosos skinsuit.

También las marcas de bicicletas, las de calzado deportivo, nutrición, todas presentan sus últimos modelos y novedades en Kona. Así lo hizo Specializad con su nueva Shiv y la presencia de “Macca” y Noya entre otros.

Los días previos al IM los tomo para realizar un descanso activo, realizando el tapering lo mejor que puedo o me deja la cabeza. Hay gente  todas horas entrenando cualquiera de las disciplinas, me da la impresión de que soy el que menos entrena del mundo y eso hace difícil contenerse de salir a entrenar y fundirse en el ambiente. Para no pensar en ello decidimos pasar la mayor parte de los días previos recorriendo Big Island. Vale la pena perderse por sus carreteras para poder ver los tesoros que se esconden en la isla. La isla tiene 2 enormes volcanes y diversos climas según la zona en la que te encuentres. En una zona puede estar lloviendo y a 20kms hacer un calor insoportable.

Dos días antes de la prueba se retiran dorsales y los nervios afloran, aunque aún los puedo controlar. Toca colocar dorsales en casco, bici, cinta de correr y ordenar todo lo que vas a llevar en la bici y en la carrera a pié en cuanto a nutrición, herramientas y
amuletos (en mi caso la comida, solo geles y bebida, y mis pastillas de sales). Parece mentira, pero después de tanto tiempo metido en esto, ese día siempre surge algo nuevo que piensas debes cambiar. Como siempre lo básico estaba más que decidido, número de tiempo entre tomas de geles, bidones, bebida energética, de agua y pastillas de sales. No tenía decidido que zapas usar, tampoco si salir con tres bidones o dos, al final las zapas conservadoras y la estrategia de bidones arriesgada. Ambas salieron bien.

Lo de la alimentación parece una excentricidad, contando geles, tiempos entre tomas, anti-ácidos… pero es muy importante. Todo el que compite en media y larga distancia debería tener muy claro que debe tomar y cada cuanto según la prueba y sus peculiaridades en cuanto a desnivel, clima, duración y nivel de exigencia al que piense someterse. Creo que llega un momento en el  que, toda persona que compite en deportes de fondo y pretende superarse, debe pararse a analizar esto.

En esta ocasión no descansé ningún día, trataba de evitar la inercia de la gente, pero era inevitable, aunque fuera meterse en el agua a nadar 40´.  Me encontraba muy descansado, aunque las visitas a diferentes zonas de la isla parecías demasiado largas. Creo que antes de una competición siempre estamos más susceptibles a lo que nos dice el cuerpo, parece que se exagera cada sensación, estamos más pendientes, creo agudizamos los sentidos.

En cuanto a la dieta los días previos la de siempre que compito y que no compito, nada de cereales de cualquier tipo y nada de azúcares, exceptuando el centeno de las dos mini tostadas del desayuno y los azucares propios de las frutas. Desde hace más de un año sigo una paleodieta para deportistas, sin caer en radicalismos. Me va fenomenal y, si alguien, supongo que muchos, piensan que no se puede rendir con una dieta de ese tipo, se equivoca, a mis resultado me remito. Las dos primeras semanas son realmente duras, pero  pasado este período, no hay ningún problema. Tienes energía de sobra para cualquier entrenamiento por más largo o duro que este sea.

La noche antes del IM nos fuimos a dormir pronto después de cenar una ensalada verde y pollo a la plancha. Por los horarios de las tiendas y el resto de gente se hace normal terminar de cenar a las 8, de modo que a las 10 ya estaba en la cama. Creo que junto con el IM de Niza es el que mejor he dormido, cosa que me sorprendió.A las 4 de la mañana ya estaba en pié. El desayuno como siempre, pero más controlado, mis 2 mini-tosadas con aciete de oliva, una tortilla francesa, pechuga de pavo un zumo sin azúcar y un café con leche (con sacarina y sin lactosa…. Uno que es un poco delicado).Las horas antes del IM pasan volando. Llegas a la zona de salida, noche cerrada, te marcan como al ganado, te pesan por si te ocurre algo sepan si es deshidratación o hiponatremia, te cruzas con los Ronaldos del Tri  con cara de circunstancia (es un verdadero lujo poder competir codo con codo con estos super-deportistas), algunos triatletas corren de un lado para otro, nervios contenidos que intentan aflorar…. Y poco a poco va llegando la hora.Los profesionales salían 30´antes y debió ser un espectáculo verlos salir, pero yo estaba en lo mío, esperando en primera línea a meterme en el agua. En el momento que salen los PRO´s nos dejan meternos en el agua, aunque queda media hora y, aunque el agua no está fría, esperar 30´en el agua sin nadar, te puede dejar KO antes de empezar.

En cuanto vi que unos cuantos se metían en el agua no aguanté y me tiré yo tb. La espera en el agua se hizo larga. No me quedé pajarito como me habían comentado que pasaría y tome la posición con la que llevaba varios meses soñando. Me coloqué en primera línea, lejos del muelle. Todo el mundo tiende a colocarse en el mismo sitio y hay que tener en cuenta que, de los que vamos a Hawaii, ninguno está flojo en nada, de modo que meterse en la zona de aglomeración significa nadar “aglomerado” durante 1 hora, como poco, y eso no se lo recomiendo ni a mi peor enemigo. No siempre “la distancia” más corta entre dos puntos es la línea recta. En el centro de 2500 personas NO SE PUEDE NADAR, por más que la gente se empeñe en hacerlo. A mi, y pienso que a todo el mundo, me funciona mejor nadar desde el principio a ritmo, aunque en el primer giro me tenga que separar un poco de la primera boya. El asunto es que dieron la salida y, hasta que salí del agua, no me toco nadie y si nadé con el resto de triatletas, no lo dudéis.

Cuando me monté en bici llevaba poco más de 1 hora (salí del agua en 1h 4´). Es impresionante ver toda la gente que atrae este evento, desde luego nada comparable a un partido de futbol, pero para ser triatlón, sorprendente. Cuando sales del agua, por muy bien que nades, siempre vas rodeado de gente, y más gente. En la bici, hasta el km 90 no tuve espacio para rodar realmente solo! Los primero 14kms de la bici se rueda en grupo y no hay jueces. Es justo cuando entras en la Queen K cuando salen las motos de los jueces, y es entonces cuando hay espacio para rodar y adelantar a la gente. Aún así, se hace muy muy difícil no rodar cerca de otro triatleta. Existe mucha controversia al respecto, pero hay que entender que el nivel en bici es muy similar entre muchos triatletas y no es posible mantenerse siempre en posición legal, por más que uno se empeñe. Por otra parte, los jueces no dejan títere con cabeza y a la mínima te penalizan. A mi me pararon en el km 60, junto con unos 30 triatletas más. Éramos tantos que invadíamos la calzada!

No soplaba mucho viento, aunque si estaba presente, pero esto permitía rodar realmente rápido. A partir del km 90 ya se pudo rodar bien en solitario. Los adelantamientos no se sucedían como hasta entonces y una pequeña aunque prolongada cuenta, Awi, colocó a los triatletas en su lugar.

La carretera, aunque sin apenas giros tiene multitud de repechos, realmente es todo un repecho que no para de subir y bajar, no muy pronunciados pero si largos. Esto es agotador.

En el km 150 me di cuenta que me había pasado, y Kona y su ambiente había podido conmigo. Desde ahí hasta boxes me limite a observar el paisaje y observar las bicis de algún ciclista que me pasaba. Intenté  recuperar el esfuerzo, pero el alto ritmo y el calor ya habían hecho mella en mi.

Cuando me bajé de la bici después de 5h05´estaba totalmente fundido. Suelo correr entre 4´10´´ y 4´30´´ los primeros 21 kms y luego “las veo venir”, pero ese día era distinto. No podía correr, me dolía la espalda, los hombros, los cuádriceps, los gemelos… me olvido de algo? No se, todo, me dolía todo, y las fuerzas habían desaparecido. Rodé durante unos 5kms, pero a partir de ese momento empecé a parar. Pensé que no llegaría, pero que aún podía reponerme y en 15´pillar ritmo.

Eso no ocurrió, se avecinaba mi peor ironman y así fue. Las piernas no me funcionaban, estaba como desconectado. Trotaba ritmos desconocidos para mi. Opté por desconectar el GPS y limitarme a terminar. Calor mucho calor y, las rectas que se hacían interminables en bici se convirtieron en mi peor pesadilla. Al fin, después de “reptar” más de 4 horas pude llegar a meta.

Una sensación agridulce me invadió al cruzar la meta y justo en ese momento decidí que tenía que volver a Kona, totalmente en contra de lo que había pensado siempre, pero es lo que pensé y sigo pensando. Había competido en la Meca del triatlón, un sueño, pero es una competición y no un desfile, por lo menos así lo siento, de modo que me tocará volver a sacar lo mejor de mi, a demostrarme lo que no pude ese día, a superar mis límites que es lo que busco en cada prueba cada temporada.

Tengo que agradecer a mi club, CICLOS BOYER, y a mis patrocinadores personales, RUDY PROJECT, 226ERSFISIOJREIGMULTIOPTICAS SERRAIBA y la SER de Alcoy la ayuda que me han prestado este año. También quiero agradecer a mi mujer, Pilar Serrano, actualmente 3ª clasificada en el Rankin Nacional de Triatlón de Larga Distancia, también del club CICLOS BOYER, su apoyo diario a esta pasión compartida que es el triatlón.

En este apartado, no me queda otra que expresar mi tremenda decepción tras la negativa de la Federación Valenciana a redactar una carta de recomendación para obtener ayudas económicas de la Diputación de Alicante al no reconocer el Cpto del Mundo de IM como una prueba homologada, ni a un deportista individual como “ente” para recibir ayudas económicas. También la decepción causada por la negativa del Ayuntamiento de Alcoy, ciudad en la que resido y estoy empadronado, por no considerarme “local”, aunque esos políticos están o no ahí por mi voto. Al mismo tiempo que el Ayto. de Elche, por no residir en la localidad, aunque nací y viví allí durante unos 25 años, también me niega cualquier tipo de ayuda. Ninguno de los concejales de deportes de esas localidades me quiso ni atender al tlfn, mucho menos recibirme.

Los días siguientes los pasamos en Maui, muy recomendable, pero eso es otra historia. Ahora ya toca empezar a entrenar fuerte, ya  que a mediados de julio tengo que darlo todo en la Challenge de Roth 2012, distancia Ironman, donde intentaré parar el crono antes de que marque 9 horas.

Como ya sabéis algunos mi camino continuó, y ese sub9, que a muchos os parecía descabellado, fue superado. Ahora, igual que entonces, mi objetivo suena imposible y muchos pensaréis que no conseguiré las 8:40 en IM. Creo que la claves está tener un poco de paciencia, constancia y fe, y el objetivo llegará solo.

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