Desprendete de lo accesorio YA!

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Me llama la atención y, por más que le encuentro alguna explicación intentando encontrar una posición mas neutral, “no lo veo” del todo claro.
Bien, el asunto es que me gusta correr, me gusta mucho avanzar por los caminos de siempre y por caminos desconocidos. Es un placer increíble (dejemos “Im prezionante” para otra ocasion) tener la sensación de no tener fin, de imponerte al recorrido, de tener la capacidad de dar una vuelta, y otra y otra más, y que el único impedimento que puede hacer que me detenga y de la vuelta sea el tener que volver a casa a una hora determinada y no mi capacidad.
Me encanta ver como brilla el sol y poco a poco se va poniendo hasta que desaparece. Es emocionante correr por esos senderos conocidos cuando la luna llena los ilumina y los convierte en algo que no eran. La luz transforma el caminos de siempre en completos desconocidos, los paisajes familiares se vuelves extraños.
Hay noches que no se puede correr sin luz o lugares en los que no puedes avanzar sin ella. Otros en los que con iluminación más que suficiente, inclusive de día es mejor evitar, pero no hablo de esto.
Igualmente, me encanta escuchar mientras corro el ruido del viento, los pájaros y el silencio. Las pisadas de mi avancé, mi respiración. Dejar de oír el exterior y empezar a escuchar, sin saber como, con mi propio cuerdo, sintiendo el mas leve movimiento y pudiendo actuar sobre el. Verme envuelto en una conversación conmigo mismo y, al ser consciente abandonarla despechado para volver con el chasquido de la rama de un árbol te volver al sendero. Volver a escuchar los pájaros. Otra vez la respiración, las pisadas, el ritmo y, un poco más tarde, vuelvo a sentir tu cuerpo y, después recuperas la conversación que habías dejado a medias sin querer hacerlo mientras avanzar por un camino por el que has pasado mil veces, o nunca habías recorrido antes.
Para mi, esto es correr. Cualquier accesorio, cualquier añadido desvirtúa esto y modifica su esencia de este acto, la soledad del corredor de fondo, el diálogo interior.
Y a que viene todo esto? Viene a que cada es más la gente usa dispositivos móviles con la música que nos reconforta y nos recuerda otro momento, pasado o futuro, que nos hace modificar el tempo e imposibilita el diálogo interior. Que cuando cae un poco el sol muchos se encasquetan el frontal y lo llevan encendido desde que cierran la puerta de su vivienda hasta que vuelven a entrar y, si se gantas las pilas, no pueden salir a correr. Que hay otros que parece que tiene que fichar, eso si, en parejas, trios o pequeños grupos, el tema es correr con alguien, contarse las penas, las alegrías, o elevarse al maldito “Stage 3” (ya hablare de esto o dejare un link), preguntar al compañero tan sólo para contar lo propio….
Se qué hay situaciones en las que puede ser comprensible este tipo de accesorios, aparatos o compañías. por ejemplo un divorcio, un examen, una hazaña nocturna (aunque es mejor una cerveza para compartir esto), una ciudad o zona muy urbana y agresiva, un viaje, la cinta del gim, una carrera con la familia…. pero, si de esos accesorios depende que salgamos o no a correr, nos va a durar poco, o peor aun, vamos a sacarle poco jugo a una buena carrera en solitario. es mucho lo que te puede aportar sólo tienes que empezar y dejarte llevar, como otras veces has hecho en otras situaciones en las que tanto has disfrutado. “Be water, my friend!
PD: Kairo, espero que no te importe haber usado una de tus fotos del Trail de Alemania 😉

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